Chip integrado o los niños y las ventanas digitales




Los niños nacidos en la era digital ven a las nuevas tecnologías tan solo como un entretenimiento más en su vida cotidiana. Mientras tanto, los adultos contemplamos entre asombrados y aterrorizados la facilidad con la cual los menores incluyen estos dispositivos en cada una de sus actividades.

Se ha hablado de “los niños con chip integrado”, quienes pareciera que nacen con habilidades nunca antes vistas, las cuales les permiten dominar las nuevas tecnologías de manera instantánea. ¿Qué tanto hay de cierto en esto? La verdad es que actualmente muchos niños cuentan con mayor acceso a las tecnologías de información y comunicación (TIC) desde que son unos bebés y no tienen restricciones para explorar cada dispositivo que cae en sus manos. Es decir, se desarrollan en un entorno completamente distinto a aquel en el cual sus padres y maestros crecimos. Ésta es la diferencia fundamental entre unos y otros, no se trata de predisposiciones genéticas, sino de mayor acceso a la tecnología, menos limitaciones.

Lo que sí es innegable es la brecha que existe entre aquellos que nacieron cuando las nuevas tecnologías eran parte de la realidad cotidiana y, por tanto, saben utilizarlas de manera natural y aquellos que nacieron cuando las TIC aún no existían, por lo que han tenido que aprender a utilizarlas en su edad adulta y desconocen en gran medida las posibilidades que estas herramientas ponen a su disposición.

Un aspecto que es fundamental reconocer y que incentivará a padres y maestros a adentrarse en el mundo de las TIC es que, sin importar la variedad de dispositivos de comunicación y entretenimiento, podemos estar seguros de que todos buscan ser fáciles de utilizar y cuentan con los siguientes elementos en común:

  • Se caracterizan por una fácil interfaz gráfica
  • Procuran ser de uso intuitivo
  • Son visualmente atractivos

Actualmente es indispensable que niños y jóvenes tengan acceso a las TIC, no sólo en la educación formal sino también en espacios de aprendizaje alternativo y extra escolar. Por tanto, los niños requieren de padres y maestros que no estén asustados por la tecnología, sino por el contrario, que promuevan una nueva generación que se desenvuelva cómodamente en un ambiente digital, lo cual facilita el acceso a diversas fuentes de información y contacto con las más diversas formas de pensar.

Niños y jóvenes pueden ser muy hábiles en el uso técnico de estos nuevos dispositivos, pero siguen requiriendo orientación, es por ello que resulta fundamental que padres y maestros nos apropiemos verdaderamente de las TIC y conozcamos su alcance y las posibilidades de generación de conocimiento. De esta manera se facilitaría enormemente la comunicación entre niños, padres y maestros al compartir un lenguaje común. Al lograr una alfabetización digital para adultos, éstos contarían con mayores y mejores referentes para opinar acerca de la relación de niños y jóvenes con las nuevas tecnologías y, sobre todo, para protegerlos de posibles riesgos.

Si bien es cierto que las TIC son un instrumento que puede facilitar el aprendizaje y sana diversión de nuestros hijos, no hay que olvidar que existe la posibilidad del uso inadecuado de cualquiera de estos recursos. Por ello es fundamental acompañarlos y protegerlos en el uso de estos dispositivos, proporcionarles la información necesaria para evitar posibles riesgos teles como: contenidos inapropiados, acoso, virus, contacto con delincuentes disfrazados en internet , etcétera. Tanto padres como maestros debemos estar al tanto de estos temas para poder orientar a nuestros hijos.